El desarrollo económico y social de Baja California está estrechamente ligado a la formación y proyección de su talento joven. En un mundo cada vez más interconectado, brindar oportunidades de experiencia internacional se ha convertido en una herramienta estratégica para preparar a las nuevas generaciones frente a los retos globales. Bajo esta visión, la reciente bienvenida a jóvenes bajacalifornianos que concluyeron exitosamente su estadía profesional en Washington, D.C. representa un paso significativo en la construcción de un futuro más competitivo para el estado.
Este logro refleja el compromiso de la Secretaría de Economía e Innovación, encabezada por el secretario Kurt Honold, con la formación de capital humano altamente capacitado y con una perspectiva internacional.

Una experiencia que trasciende fronteras
Durante tres meses, Bernardo Morales, Kamila García, Marian Villalobos, Patricio Arellano, Poul Santacruz y Rodrigo Linares participaron en programas profesionales en organizaciones anfitrionas de alto nivel en la capital de los Estados Unidos. Esta experiencia les permitió no solo aplicar sus conocimientos académicos, sino también desarrollar habilidades clave en entornos reales, multiculturales y altamente especializados.
La exposición a contextos internacionales fortalece capacidades como el liderazgo, la comunicación intercultural, el pensamiento estratégico y la adaptación al cambio, competencias esenciales para el desarrollo profesional en sectores de alto impacto.
Contribuciones en sectores estratégicos
Durante su estancia, los jóvenes bajacalifornianos participaron en proyectos relacionados con áreas clave para el desarrollo económico y tecnológico, entre ellas:
- Tecnologías de la información
- Energía
- Sustentabilidad
- Derecho corporativo
- Cooperación bilateral
- Migración
- Inteligencia artificial
- Ciberseguridad
La participación en estos sectores no solo les permitió adquirir experiencia técnica, sino también comprender la relevancia de estos temas en la agenda global y su impacto directo en el desarrollo regional y nacional.
Internacionalización del talento como estrategia de desarrollo



La internacionalización del talento es un factor determinante para fortalecer la competitividad de las regiones. Programas de este tipo permiten que los jóvenes regresen a su lugar de origen con nuevas perspectivas, metodologías de trabajo y redes de contacto que enriquecen el ecosistema local.
Para Baja California, contar con jóvenes profesionales con experiencia internacional representa una ventaja estratégica, ya que estos perfiles contribuyen a la innovación, la atracción de inversión y la profesionalización de sectores clave.
Colaboración institucional que genera oportunidades
Este esfuerzo fue posible gracias al trabajo conjunto entre instituciones públicas, organizaciones internacionales y el sector privado. La colaboración con la US-Mexico Foundation, así como el liderazgo de Enrique Perret Erhard, fue fundamental para abrir espacios que impulsan el desarrollo profesional de jóvenes mexicanos en escenarios internacionales.
Asimismo, el compromiso de las empresas y organismos anfitriones demuestra la importancia de crear puentes de cooperación que beneficien tanto a los participantes como a las regiones que representan.
Regreso con impacto para Baja California
El regreso de estos jóvenes a Baja California no marca el final de su experiencia, sino el inicio de una nueva etapa en la que podrán aplicar los conocimientos y habilidades adquiridas. Su formación internacional les permite aportar valor en proyectos locales, fortalecer la vinculación entre sectores y convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades y organizaciones.
Invertir en la juventud es invertir en el futuro. Cada experiencia internacional suma al desarrollo de un estado más preparado, innovador y competitivo.
La bienvenida a los jóvenes bajacalifornianos que concluyeron su estadía profesional en Washington, D.C. es un reflejo del compromiso de Baja California con el desarrollo del talento, la cooperación internacional y la construcción de capacidades de largo plazo. Estas experiencias fortalecen no solo a quienes participan en ellas, sino a todo el ecosistema económico y social del estado, sentando bases sólidas para un crecimiento sostenible y con visión global.


